sábado, 2 de mayo de 2009

REVOLUCIÓN BOLIVARIANA…¿PIEDRAS EN EL CAMINO?



Óleo "Cristo IV", de Canvas


JUAN AZOCAR

¿QUIÉN PONE LAS PIEDRAS?...Es definitivo. Determinante. Está escrito. No hay revolución sin partido revolucionario. No está despistado a quien se le ocurra pensar y decir que existen marcados intereses en que este proceso llamado Revolución Bolivariana que ya pisó los diez años, continúe sin la consolidación de un partido que la dirija en todo el sentido de la palabra. A pesar de los triunfos electorales y el indiscutible liderazgo del Presidente Chávez existe la certeza del vacío político- organizativo. No se trata de “la voz cantante” de los gobernadores y alcaldes que en algunos estados siguen asumiendo la gestión como si aquí no ha pasado nada. Peor aún, hay entidades, en donde la conformación del gobierno se ha convertido en el mandato de personas y grupos sectarios y del pasado, lo cual ha generado el público desconcierto del conglomerado chavista. La respuesta no puede ser amenazar con expulsiones del PSUV, creyendo que con esta práctica represiva lograrán callar una disidencia crítica, que exige tomar el redil del comportamiento honesto, revolucionario y socialista. Sucede que hay funcionarios que pretenden seguir con las prácticas corruptas y perversas que tantas veces se le ha criticado a la cuarta república, y que fueron las verdaderas causas para que el pueblo se cansara de aquella dirigencia para dar paso a la opción y el liderazgo de Hugo Chávez. De manera que a la hora de poner los pies sobre la tierra hay que volver la vista y el oído al llamado presidencial sobre unas 3-R, que muchos no quieren ver ni en pintura.
¿Y QUIEN TIRA LA PRIMERA PIEDRA?...Que nadie se ponga bravo si decimos que existe mucha gente de gobierno que es fiel y exacta copia de los adecos y copeyanos. Algunos esperaron el momento para hacer lo mismo y vivir como ellos. A lo mejor ese era su sueño y se les está cumpliendo, creyendo que estarán en esa nube durante unos 40 años como mínimo, como los otros. Aquí en el estado Sucre, ese es un escenario casi predominante… y amenazante. Y como en el resto del país quisiéramos oir la voz de quienes integran los Concejos Municipales, Concejos Legislativos y Asamblea Nacional para ver si se atreven a hacer una reflexión, una crítica o una autocrítica y una propuesta revolucionaria sobre la vigencia de esas instancias en el momento coyuntural de crisis y cambios que hoy vivimos. ¿Será que se justifican? ¿Son factores de cambio revolucionario o desviaciones parasitarias que merman el presupuesto nacional? ¿Será que tratan el tema, se atreven a sincerarse, proponen reformas o es mejor pasar agachado? ¿Se atreverán a desprenderse de tales prebendas? ¿Qué pudiera hacerse con esos reales que ahora se utilizan para complacer el clientelismo, tal como antes?
EL FUTURO ES HOY… No deben seguir postergando la consolidación del PSUV, como referencia político-ideológica y organizativa de la Revolución Bolivariana. Como dicen, eso era para ayer. No apresurar los pasos es conspirar con el mejor desenvolvimiento de este proceso, que en diez años ha deparado a la mayoría de los venezolanos la inclusión social en el marco de la democracia participativa y la propuesta del Socialismo del siglo XXI. ¡Prohibido fallar!